¿A quién no le gusta lucir una sonrisa cuidada y deslumbrante? ¡Es el complemento perfecto en cualquier época del año! Sin embargo, el paso del tiempo y otros factores hacen que los dientes adquieran una apariencia más desgastada, ya sea por pequeñas fracturas, un cambio de color o cualquier alteración en su forma.

Muchas veces, estos problemas se traducen en complejos, impidiéndonos sonreír con la máxima confianza, hasta el punto de evitar hacerlo en público. ¡Pero siempre hay solución! En HQ Tenerife, somos expertos Estética Dental en Tenerife Sur y ofrecemos tratamientos de alta calidad totalmente personalizados, dependiendo de las necesidades y las expectativas del paciente.

Sin duda, los tratamientos estéticos más solicitados son el blanqueamiento dental y las carillas, dos grandes alternativas para renovar tu sonrisa. No obstante, aunque ambos tienen resultados muy efectivos, solucionan patologías muy distintas, por lo que es importante escoger bien. ¡Te explicamos sus ventajas y diferencias!

¿Cuándo es conveniente realizar un blanqueamiento dental?

Este tratamiento, completamente seguro e indoloro, ofrece resultados muy rápidos y eficaces en aquellos casos en los que el paciente presenta:

Tonalidad oscura de la dentición y manchas superficiales.

El esmalte tiende a adquirir un tono amarillento y presentar manchas superficiales, ya sea por el paso del tiempo o por la influencia de otros factores externos, como el tabaco o el consumo de determinados alimentos y bebidas.

El blanqueamiento es la solución ideal en estas situaciones. Mediante tecnología LED y geles blanqueadores, se consigue disolver esas manchas y reducir varios tonos el color del esmalte hasta recuperar su blanco original, consiguiendo una sonrisa resplandeciente incluso en una sola sesión. Si la cuidas adecuadamente, ¡podrás deslumbrar durante mucho tiempo! 

¿Cuándo está recomendado el uso de carillas dentales?

Las carillas van un paso más allá, ya que es un tratamiento restaurador orientado a corregir todo tipo de imperfecciones. Estas láminas, muy finas y resistentes, se colocan directamente sobre el esmalte dental y se recomiendan en aquellos casos en los que el paciente presenta:

Dientes con forma irregular, tamaño alterado o posición incorrecta.

Mediante un breve tallado y la implantación de la carilla, se puede modificar totalmente la morfología del diente.

Espacios interdentales y fracturas leves.

Cuando el espacio es mínimo y no está relacionado con una mala oclusión, las carillas son una buena alternativa para cubrirlo.

Tonalidad oscura localizada y/o manchas profundas.

También son una buena solución frente a los defectos de coloración, pero se suele recurrir a las carillas cuando el paciente presenta oscurecimiento localizado, sensibilidad dental o manchas más intensas y profundas.

Ambas soluciones ofrecen un resultado muy satisfactorio y naturales, pero te recomendamos ponerte en contacto con nuestro equipo para realizar un estudio previo totalmente personalizado. Ponte en contacto con nuestro equipo y estamos seguros de que encontraremos una solución para tu sonrisa.