Cuando nuestras encías están sanas, lo notamos perfectamente. El problema es que, cuando no lo están, no siempre es tan fácil darse cuenta. La gingivitis es una enfermedad periodontal bacteriana que tiene su origen en una inflamación de las encías, la cual acaba conduciendo al sangrado frecuente y puede llegar a tener consecuencias bastante negativas en caso de no ser tratada a tiempo. Como expertos en periodoncia en Tenerife sur, podemos ayudarte a poner fin a esta situación, pero, como creemos que la prevención es la mejor arma frente a cualquier patología bucal, antes queremos darte una serie de consejos para evitar una gingivitis.

 

¿Cómo se puede evitar el desarrollo de una gingivitis?

La causa principal de esta enfermedad periodontal es una higiene bucodental deficiente. Un mal cepillado y, sobe todo, la ausencia de él, acaba convirtiendo la placa en sarro, una capa que protege las bacterias y causa dicha irritación. Para evitar esta fase y todas las complicaciones que acompañan a la gingivitis, lo ideal sería cepillarse después de cada ingesta de comida o, en su defecto, 3 veces al día. Hazlo ejerciendo una suave presión e incidiendo en el área gingival y en el espacio entre el diente y la encía. El mejor truco para conseguirlo es colocar el cepillo en un ángulo de 45º respecto al diente, de modo que los filamentos miren hacia la encía.

No olvides usar hilo dental o cepillos interdentales para llegar a las zonas donde el cepillo no alcanza, además de un colutorio adecuado para estos casos. Si tienes dudas, puedes consultarnos en tu próxima visita para escoger el que más se ajusta a tus necesidades.

 

¿Sabías que la alimentación también puede beneficiarte?

La solución se llama vitamina D y se encuentra en lácteos y en pescados grasos. Así mismo, el déficit de vitamina C, contenida en frutas y verduras, también perjudica a tus encías. Además de consumir productos con estos componentes, es primordial dejar de fumar, si es que tienes este hábito. Por último, hidrátate debidamente si presentas sequedad bucal córnica, ya que la xerostomía es otro de los agravantes de la gingivitis.

 

Si tus encías suelen sangrar a menudo, presentan un tono demasiado oscuro o están inflamadas de forma continua, no esperes para contactar con nosotros. Mejor prevenir que tratar, ¡siempre!